Tener más tiempo...parece que hace mal.
Me repito a mi misma que mi cabeza también está de vacaciones por lo que ninguna reflexión debe ser lo bastante profunda para generar un comentario de más de tres líneas... pero la realidad es otra, mi cabeza continúa funcionando aunque no lo quiera y en mis ratos de ocio, de mirar la pared para ver si encuentro algo más que la grieta de hace más de un año...
No digo que me siento triste o mal, sino que de alguna manera es difícil dejar morir "il pensiero" y reducirlo a la saturación del cable o a la propia internet. Hay cosas que me dan vuelta en la cabeza y que me hacen sentir que algo de filosofía todavía tolera mi intelecto, aunque a veces sienta que me estoy atrofiando por simplicidad...en fin aún hay esperanza de que mi cerebro siga evolucionando y genere ideas posibles de comentar. La soledad, creo, también contribuye a pensar que toda la vida es una licuadora que revuelve una y otra vez nuestros sentidos, que da y quita con la facilidad de un abrir y cerrar de ojos, que compone y descompone no solo la propia vida sino las de los que nos rodean. Duele pensar que un paso en falso, aunque este sea pequeño, genera una seguidilla de acontecimientos que están fuera de nuestro alcance impedir...nada nuevo estoy diciendo, pero sí, me preocupa que a veces neguemos la realidad de nuestros actos para no sentirnos responsables, o como sucede mucho en mi caso, hacerme cargo de los errores de otros y asumirlos hasta el punto de no tener conciencia de dónde está nuestra vida y la de los otros, ¿qué vida estoy viviendo?, ¿la mía o la de otro que me acomoda o que me he sentido en la obligación de asumir?... creo que es suficiente cargar con las propias culpas o con las propias necesidades, que tomar las de otros y sumarlas a la maraña de cosas en las que sentimos debemos ser invulnerables, competentes, los mejores en el área, el más o la más en todo, salvo en el verdadero sentido de nuestra propia existencia, en hacernos 100% resposables de sí mismos y luego ver qué puedo hacer por los otros y no al revés.
¿Qué solución podemos dar a la vida de los otros si no conocemos quiénes somos realmente?, vale más ser una sombra de lo que verdaderamente somos, para así ser efectivos en la relación con los otros, pero fracasados en conocernos a nosotros mismos. Es duro decirlo, pero la mayoría del tiempo tomo la 2º opción, es más fácil, más simple, menos engorrosa, con menos aristas desconocidas o con aristas que es mejor esconder o desconocer de uno mismo.
Quizás me es más fácil responsabilizarme de otros y justificar a los otros, que tratar de entenderme y perdonarme a mí misma, no lo sé claramente...es un desafío que me cuesta asumir y que, como muchas otras cosas, voy tratar de posponer lo más posible, aunque sepa que no está muy lejos el día en que tendré que hacerlo.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home